Somos falsos

Somos falsos. Falsos con nuestros amigos, con nuestra familia, con la gente cercana y con la gente lejana.

Cambiamos nuestras actitudes y pensamientos tan constantemente que ya es natural. Pero llega un momento, cuando nos encontrarnos totalmente solos. En ese momento pasan dos cosas de forma instantánea.

  1. Pensamos en quien somos.
  2. No sabemos si también es falso.

I don’t need anyone – 1st

“I don’t need anyone”, ese pensamientos siempre viene a mi mente. Los humanos jamás vamos a cumplir. Las personas me van a lastimar y van a fallarme y va a ser una mierda total.

Habrán momentos que no tengo a quien llamar cuando estoy feliz y menos cuando estoy triste. Nunca he tenido un grupo de amigos cercanos, no suelo tener un grupo de personas constante. Porque siempre terminan de una u otra manera haciéndome sentir mal o yo sientiendo que no les importo o no los quiero molestar. Que no soy parte.

La verdad… es que es más fácil fingir y sonreír. Pero en lo momento que estamos solos… no hay a quien engañar. Es más fácil decir “I don’t need anyone” y es cierto, pero no quiero. Duele mucho más el estar sola, el no tener a nadie, el fingir estar bien siempre.

Los sentimientos que me brinda el mundo.

Me inspiran las hojas de los arboles cuando caen desde el cielo creando una lluvia de colores.
Me da risa como las nubes se mueven y crean diferentes formas; me dejan volar mi imaginación tal y como ellas vuelan en el cielo.
Me da gracia como el viento viene y va de todas las direcciones, mostrando su forma salvaje y cálida de acompañarnos. Me interesa como se mueve y como afecta todo su alrededor, nunca pasa desapercibido.
Me da en que reflexionar como el agua se moldea a su entorno y me da una calidez que siempre deja algo cuando se va y me conmueve que como las partículas luchan por quedarse juntas creando así una superficie liza y redondeada.
Me da tristeza como la vida se mueve y nadie lo nota, como nadie se detiene a ver las cosas que tenemos a nuestro alrededor y no aprecia lo bello que es lo que nos rodea.
Pero ante esa tristeza que las personas provocan al ignorar las maravillas de la vida, el mundo me alegra dándome a mi el placer de poder disfrutarlas. El mundo no se resiente con todos por la ignorancia de las demás personas, porque hemos algunos que si nos fijamos en el mundo. Nos da la oportunidad a los que nos volteamos a ver por la ventana, a los que caminamos un poco más lento, a los que nos detenemos a ver la flor que crece a nuestro lado.