Cruzando miradas

Puedo no mirarte, verme indiferente, ser monótona, cuidarme a mi misma y ser invisible. Pero eso no implica no verte y privarme de ese pequeño momento.

Pero el instante que me arriesgo y te miro; no puedo evitar sonreír, no logro evitar sentirme feliz tampoco se me dan las fuerzas para detener mi cuerpo de reaccionar. Y cuando siento que mis piernas dejan de funcionar y que mis mejillas se tornan rojas debo de apartar mi mirada de tus ojos. Y aún sin tener que mirarte puedo sentirte seguir mis movimientos de manera sutil.

Tu risa nerviosa y conversación rápida me tranquiliza porque me muestra que tienes tantos nervios como yo. No quiero parecer loca o una niña pero a veces sé que no puedo verte, porque cuando comienzo a tener control me sonríes, guiñas el ojo y siento como se desvanece el sentido de calma. Y he empezado a darme cuenta que me gusta sentirme así.

Mentiras

¿Por qué a veces nos sentimos más valientes siendo otra persona? Pocas veces nos damos cuenta de nuestro potencial, solamente el de los demás.

Una mascara, disfraz, entre otras metáforas nos hacen sentir diferente. Nos oculta de los demás, creando murallas entre nosotros, el mundo y la verdad.

¿Es posible fingir ser nosotros pero una versión más valiente y real?

  • Sí :: Es posible fingir ser una versión mejorada de nosotros y nos engañamos, diciendo que no es real.
  • No :: Al final del día no es del todo una mentira, si la podemos fingir, significa que sí es parte de nuestra personalidad solo que el miedo e inseguridad no nos permite verlo.

El chico que cree en el universo

El chico que cree en el universo, que quiere encontrar el Nirvana y la paz. Pero llena y daña su cuerpo con tóxicos y vicio. Estos los llenan de falacias que lo hacen sentir cerca de lo que quiere, pero en realidad se encuentra más lejos que antes.

Entiendo d cierta forma tus pensamientos. Todo nos lo ha dado el mundo y la vida y debemos hacerlo que se siente bien pero segado entre placer y armonía crea una contradicción la cual hunde a cualquiera en confusión.

Somos falsos

Somos falsos. Falsos con nuestros amigos, con nuestra familia, con la gente cercana y con la gente lejana.

Cambiamos nuestras actitudes y pensamientos tan constantemente que ya es natural. Pero llega un momento, cuando nos encontrarnos totalmente solos. En ese momento pasan dos cosas de forma instantánea.

  1. Pensamos en quien somos.
  2. No sabemos si también es falso.